Luego del corte en Ruta Panamericana y 197 hubo acuerdo

APCS-GBAN. Ayer se produjo el corte en Ruta Panamericana y 197 por parte de los trabajadores de la empresa Kromberg & Shubert.
Después de dos días de paro con total acatamiento de los trabajadores de Kromberg&Schubert, la empresa dio marcha atrás en su persecución sindical y reincorporó a los dos despedidos afiliados a la CTA. Los 600 trabajadores de la planta radicada en el parque industrial de Pilar habían parado y decidido rechazar la conciliación dictada por la cartera laboral de Pilar, hecha a la medida de la empresa y en perjuicio de los trabajadores, pretendiendo legitimar de esta forma el accionar antisindical de la multinacional alemana.
Sobre el inicio del conflicto, Gustavo Córdoba, del área de Capacitación y Formación de la FETIA, le explicó a Radio Central que aunque Kromberg & Schubert se define como una empresa autopartista, sus 600 trabajadores -en su mayoría mujeres- son encuadrados en el convenio colectivo del plástico, modalidad que le permite evadir responsabilidades y abonar por ejemplo el 50% del salario que perciben los trabajadores de la Autopartista Yazaki, quienes realizan la misma tarea para Toyota y están bajo el convenio de SMATA.
Kromberg & Schubert es la autopartista de Volkswagen y Mercedes Benz, y fue denunciada por sus trabajadores por el maltrato y la discriminación de la que eran y son objeto diariamente en el parque Industrial de Pilar, provincia de Buenos Aires.
Allí la firma de capitales alemanes produce los mazos de cable para las camionetas Amarok que Volkswagen fabrica en General Pacheco para todo el mundo, además de la Suran y también provee a Mercedes Benz Argentina.
El argumento para encuadrarlos en el convenio del plástico es que cuando pesan el metal y el plástico que componen el cable, pesa más el plástico. Un obrero del plástico percibe un salario promedio de 4 mil pesos argentinos, un autopartista el doble.
Hace unos años Volkswagen firmó un convenio con el gobierno argentino para fabricar en nuestro país los mazos de cable de la Amarok que hasta entonces se importaban desde Brasil, para sustituir importaciones y equilibrar su balanza comercial hasta duplicar la producción y las exportaciones de la Amarok, con la promesa de generar 200 nuevos empleos “genuinos” que luego se convirtieron en puestos precarios y eventuales.
“La empresa creció mucho en los últimos años y también creció la precarización del personal, ya que no se les da los elementos mínimos de protección ni las categorías que les corresponden por convenio. A esta situación de desprotección se suma que los trabajadores no tienen una representación legítima ya que sus representantes son elegidos a dedo por el sindicato que los encuadra”, contó Córdoba.
Los trabajadores denunciaron el padecimiento de enfermedades del tipo de cervicalgia, tendinitis, túnel carpiano, propios de los movimientos repetitivos, sin la adecuada preparación. Desde Comercio CTA denuncia que la firma no realiza las derivaciones a la ART o desestima certificados médicos para aplicar sanciones y descuentos arbitrarios.
Daniel Barragán es el jefe de recursos humanos de la planta, sujeto al que los trabajadores señalan como el responsable de los maltratos psicológicos y aprietes al personal, de generar con su impericia un escenario que a partir de los despidos antisindicales desembocó en una huelga sin precedentes en la historia del parque industrial de Pilar.